Cómo transformar la naturaleza de un hombre
Honra a aquellos que tienen mal carácter. Sirve al pícaro primero. Trátalo como a un futuro santo, como a un santo, como a un verdadero santo. Esta es una manera de purificar tu corazón y de elevarlo también a él. Siento un deleite especial en servir a estas personas con esmero. Siempre mantengo a mi alrededor un gran número de personas que abusarían de mí, me vilipendiarían, me insultarían e incluso tratarían de herirme. Quiero servirles, educarlos, elevarlos y transformarlos. Me dirijo a ellos en los términos más respetuosos. Aclama como santo al pícaro o al ladrón y hónrale públicamente, él se avergonzará de continuar con sus malas acciones.
Dile persistentemente a un hombre de mal carácter: “Tú eres un Santa Murti (un hombre de paz)”, le daría vergüenza perder los estribos. Llama a un hombre perezoso: “Eres un trabajador dinámico”, y él se deshará de su pereza y se lanzará al servicio. Este es mi método. Los elogios deben venir desde lo más profundo de tu corazón. Debes darle la fuerza de tu alma a cada palabra. Debes sentir sinceramente que detrás de la aparente cualidad negativa, hay una resplandeciente virtud positiva latente en el hombre. Entonces ambos se beneficiarán.
Sw Sivananda
Autobiografía Sw Sivananda pág 67
Hay dos maneras de elegir una práctica de yoga. Si eres consciente del cuerpo y de las necesidades del cuerpo y de la mente, entonces puedes elegir una práctica para ti que sea adecuada para tu condición física y psicológica. Como esta necesidad del cuerpo puede cambiar de un día para otro y de una semana para otra, es posible que la sadhana cambie de un día para otro y de una semana para otra. Sin embargo, este es un aspecto muy superficial de la sadhana.
El kirtan es un aspecto importante del yoga; no es un canto religioso, ni tampoco consiste en cantar una palabra muchas veces. Es parte del Nada Yoga, el yoga del sonido, en el que se producen ondas sonoras y se las sigue con la conciencia. Al cantar kirtan, eres capaz de retirarte del cuerpo y del entorno externo. Viajas en el flujo de las emociones y, por lo tanto, no te enfrentas a la mente en absoluto. En el Raja Yoga tienes que luchar con tu mente, pero en el kirtan evitas la mente.
Para nosotros esto no es una profesión, es nuestra vida. Cuando uno se dedica a algo que le gusta en la vida, cuando uno se dedica a una profesión que le gusta, las respuestas son diferentes. En el ashram tenemos que aprender a autocontrolarnos mucho. Si se tiene una disputa con alguien, debemos convivir con esa persona durante veinticuatro horas. O bien puedo ser agresivo y grosero y distanciarme, o bien reajusto de nuevo mis pensamientos y mi comprensión para vivir con esa persona de forma más agradable. Esto no ocurre en el mundo exterior. Si a uno no le gusta una persona puede salir de casa, puede tener diferentes diversiones: puede ir a casa de un amigo, tomarse una cerveza, ir a la playa, al cine o a un parque y pasar un rato, refrescarse y luego volver.
Toda la riqueza del hombre no puede igualarse a diez minutos de dhyana yoga. Todos los dolores del hombre, y hay cientos y miles, pueden superarse con diez minutos de meditación. El mejor momento para practicar dhyana es por la mañana temprano, entre las 4 y las 6.