Karma y Karma Yoga
Este es uno de los temas más importantes y abarca todo el esquema de la creación. Cada acción que realizamos tiene una reacción igual y opuesta. No hay nada en este mundo que no esté sujeto a esta ley. Siembras una semilla y obtienes una planta, que vuelve a producir semillas. Pero ahora, en lugar de hablar de toda la creación, hablemos del karma y de la reencarnación en relación con el hombre.
En cada momento de nuestra vida estamos creando samskaras o karma. Lo que estamos experimentando en el momento presente es el resultado de nuestras experiencias pasadas. Si piensan sin ninguna fundamentación religiosa, entonces podrán comprender claramente que todo en nuestra vida tiene una relación con el pasado y el pasado tiene una relación con el presente. Por lo tanto, el presente debe tener una relación con el futuro. Lo que soy en el presente es un resultado del pasado y lo que seré en el futuro será un resultado del presente.
Todo lo que experimentamos en la vida se acumula en el cuerpo sutil. El cuerpo sutil es el depósito de la totalidad de nuestras experiencias en esta vida y también de nuestras vidas pasadas. Es como una semilla que contiene la potencialidad de todo un árbol, y ustedes ya saben que cada semilla tiene la capacidad de producir un árbol nuevo. Estas experiencias que se almacenan en la conciencia se conocen como arquetipos. El yoga los llama samskaras. Al igual que un árbol produce una flor o un fruto, y en última instancia una semilla, todo lo que hacemos se transforma finalmente en una forma potencial, que se conoce como samskara. Estos samskaras influyen en la encarnación actual y también en las futuras.
Cuando el cuerpo muere, los karmas no mueren, al igual que cuando un árbol es destruido por el fuego o es talado, sus semillas continúan produciendo otros árboles. De la misma manera, después de la muerte, el cuerpo causal y el cuerpo sutil se mueven fuera del cuerpo físico a un campo diferente de existencia. Cuando salen del cuerpo físico, los cuerpos causal y sutil van en busca de un lugar donde puedan expresar el karma. Esta es precisamente la razón por la que cada individuo es diferente.
Ahora, para mejorar la calidad del karma, tenemos que realizar el karma yoga. Normalmente, cuando se realiza una acción es con un motivo egoísta, se tiene algún interés en ella. La acción motivada lleva a la reencarnación. Sin embargo, cuando se realiza una acción sin egoísmo personal o ahamkara, sin apego, con total desapego, entonces ese karma no produce ningún otro karma. Esta ciencia en particular se conoce como nishkama karma yoga.
La personalidad siempre evoluciona a través de cada actuación en la vida. Por lo tanto, se aconseja a todo el mundo tratar de transformar su vida mediante la realización de acciones dentro del espíritu del karma yoga. No importa si uno es cabeza de familia o asceta. Si practican el karma yoga, se purificarán.
Además de la alegría interior que proporciona y de la libertad que se siente con su práctica, lo más importante es que el karma yoga da la oportunidad de expresarse sin crear un “efecto”. En el libro más grande del yoga, el Bhagavad Gita, hay hermosas palabras sobre el karma yoga. Así como el loto vive en el agua, uno debe vivir su vida de la misma manera.
El camino de la acción y el de la renuncia parecen ser dos caminos diferentes, pero en realidad, en la vida, ambos conducen al mismo punto. Sin embargo, la condición es que se cumplan con un espíritu absolutamente sincero. Los yoguis realizan la acción para la autopurificación y para el logro del desapego. Ustedes pueden realizar una acción con el cuerpo, con la mente y también con los sentidos, pero el propósito debe ser muy claro: la purificación del yo.
Estas afirmaciones han salido del Bhagavad Gita. Sugiero, no sólo a quien hace la pregunta, sino a todo el mundo, que lean el Bhagavad Gita y mediten sobre la verdad allí señalada en relación con el karma yoga. Una cosa importante, que me ha influenciado, me ha impresionado mucho, y ha marcado mi vida, es una afirmación del Gita: «El hacedor es otro, tú eres sólo el instrumento».
Durante muchos años, estuve muy confundido sobre la acción y la reacción, mi participación y mi papel, pero cuando leí ese pasaje concreto del Gita, todo se me aclaró. En el esquema de la gran planificación ustedes solo son el instrumento, solo son el canal, solo son la agencia, no son el actor, no son el karta, no son el hacedor. Entonces, ¿por qué se imponen a sí mismos el protagonismo? ¿Por qué se imponen a sí mismos el papel de hacedores? La gran Naturaleza llena todos los requisitos necesarios para el drama universal. Por lo tanto, para liberarse del eslabón de esta gran cadena es necesario que trasladen la idea de hacedor.
Tomado de YOGA, diciembre 2020
La sociedad que solo conoce la cultura de recibir y no de dar promueve la explotación social. Para lograr un equilibrio en la sociedad debemos enseñar a los niños a seguir la cultura de dar y recibir. Si no recibimos de los demás, ¿cómo vamos a dar? Si no se logra el equilibrio social, no se podrá cerrar la brecha entre la riqueza y la pobreza. Por ello, en el yajna se establece la entrega de prasad.
En los libros de filosofía, yoga o temas espirituales, varios autores suelen decir que, para ser un triunfador en la vida espiritual, el aspirante tiene que ser como un guerrero que lucha y supera la negatividad, las carencias y las debilidades. Sin embargo, esta idea va en contra de los preceptos y principios espirituales del yoga, que enseña: «Sé un agricultor, no un guerrero».
Mediante las prácticas de hatha yoga se desarrolla un cuerpo físico perfecto y una mente perfecta. Con el hatha yoga uno puede combatir las enfermedades del cuerpo y de la mente, y alcanzar una salud radiante y la realización de Dios. Con la práctica del hatha yoga uno puede convertirse en un héroe espiritual, lleno de fuerza física, mental y espiritual.
El mayor desafío en la vida de cualquier persona es la negatividad. Si puedes manejar la negatividad, se abrirá tu vida espiritual. Si no puedes manejar tu negatividad, ¿cuál sería el propósito de la vida? El propósito de la vida es experimentar lo positivo. Ese es el esfuerzo que tienes que hacer en cada momento. Hacer el esfuerzo de vivir lo positivo a cada momento; ese es el «yoga de momento a momento».
La causa fundamental de la tensión mental y física es un pensamiento erróneo en relación con otras personas y con nuestro entorno. Nuestra forma de pensar no está en armonía con nuestro entorno externo. Esto da lugar a conflictos de intereses con otras personas. Nuestro entorno interno no coincide con nuestro modelo de existencia. En otras palabras, vivimos del mismo modo que un pez fuera del agua, luchando continuamente contra nuestro entorno, en lugar de fundirnos y fluir con la vida.