Ahimsa - la ausencia de daño
La práctica de ahimsa desarrolla el amor. Ahimsa es otro nombre para la verdad o el amor. Ahimsa es el amor universal. Donde hay amor, se encuentra ahimsa. No aliviar el dolor de otro, o incluso no acudir a la persona en apuros, es una especie de himsa. Es el pecado de omisión. Evita estrictamente toda forma de dureza, directa o indirecta, positiva o negativa, inmediata o retardada. Practica ahimsa en su forma más pura y vuélvete divino. Ahimsa y divinidad son una sola cosa.
https://www.biharyoga.net/pdfs/english/2021/august-2021-yoga.pdf


Mediante las prácticas de hatha yoga se desarrolla un cuerpo físico perfecto y una mente perfecta. Con el hatha yoga uno puede combatir las enfermedades del cuerpo y de la mente, y alcanzar una salud radiante y la realización de Dios. Con la práctica del hatha yoga uno puede convertirse en un héroe espiritual, lleno de fuerza física, mental y espiritual.
El cuerpo está asociado internamente con la mente, mejor aún, el cuerpo es una contraparte de la mente; es una forma burda y visible de la mente sutil e invisible. Si hay dolor en un diente, en el estómago o en el oído, la mente se ve afectada de inmediato, deja de pensar correctamente; se agita, se altera y se perturba.
Seva es una expresión natural del amor. Expande el corazón y amplía la visión. Hay que servir con amor, amabilidad y cortesía y buscar oportunidades para servir, sin esperar a ser servido. El aspirante debe servir sin llamar la atención, en silencio, sin ningún tipo de publicidad. Debe hacer lo que es correcto y dejar que los resultados se cuiden por si solos. Cuando se sirve hay que dar todo el corazón, toda la mente y toda el alma. Para mejorar a los demás, el aspirante debe pensar en la mejor manera de utilizar su energía, su intelecto, su educación, su riqueza y su fuerza. La vida no se vive plenamente si no se sirve y ama a la humanidad.