Mantener una actitud positiva
Intenta adquirir el poder de cerrarte contra las influencias perjudiciales o indeseables desarrollando una actitud mental positiva. Al hacerlo, podrás ser receptivo a todos los impulsos superiores del alma en su interior y a todas las fuerzas e influencias superiores del exterior. Sugiérete a ti mismo: «Me hago positivo a todas las cosas más bajas y abierto y receptivo a todas las influencias superiores, a todas las cosas más elevadas». Adoptando conscientemente esta actitud mental de vez en cuando, pronto se convertirá en un hábito. Todas las influencias inferiores e indeseables, tanto del lado visible como del invisible de la vida, se mantendrán fuera, mientras que, invitando todas las influencias superiores, estas entrarán en la medida en que se les inviten.
Cuando surge una duda, hay que disiparla con sugestiones y afirmaciones bien dirigidas tales como: Tendré éxito. No hay duda de ello. En mi diccionario, en mi vocabulario, no existen palabras como no puedo, imposible, difícil, etc. Todo bajo el sol es posible. Nada es difícil cuando uno se decide firmemente. Una fuerte determinación y una firme resolución traerán el éxito en todas las empresas.
Si los pensamientos negativos entran en tu mente una vez al mes en lugar de tres veces a la semana, si se enfadan una vez al mes en lugar de una vez a la semana, eso es un signo de progreso, es un signo de su creciente fuerza de voluntad; es un signo de su creciente fuerza espiritual. Tengan buen ánimo. Lleven un diario del progreso espiritual. Una mente siempre esperanzada, confiada, valiente y decidida en su propósito, que se mantenga en ese propósito, atrae hacia sí, los elementos, cosas y poderes favorables a ese propósito.
La mente está tan enmarcada que se dirige a los extremos. A través de la sadhana o práctica espiritual, se debe llevar a un estado de equilibrio. La mente es unilateral por su propia naturaleza. Es a través del entrenamiento mental que se debe lograr el desarrollo integral.
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El mundo es un malabarismo mental, una mera apariencia y un largo sueño. Ustedes son atman, espíritu. Continúen la sadhana para establecerse en esta única idea. Esta verdad debe entrar en los huesos, los nervios, las células y las cámaras interiores del corazón. Estudien diariamente los versos del Ishavasya Upanishad. Contemplen su significado durante la meditación. Hagan introspección, analicen, examinen, purifiquen y realicen su Ser. Porque el Yo superior es el Señor supremo del pequeño yo. Es el único refugio, fuente y apoyo.
El crecimiento espiritual es gradual. A través de la sadhana hay una evolución progresiva. No debe haber una prisa febril por realizar grandes hazañas yóguicas o entrar, en dos o tres meses, en el nirvikalpa samadhi o estado de superconsciencia. Más bien, el aspirante deberá marchar por el camino espiritual etapa por etapa. En el camino espiritual no hay atajos. El progreso espiritual es lento; la sadhana espiritual es laboriosa. La fuerza espiritual se adquiere lentamente y por lo tanto se debe ser paciente, perseverante y constante.
Piensa en pensamientos que traigan la luz de la alegría y bendiciones a las vidas de todos. Di palabras que alegren los corazones de tus semejantes con la luz del amor. Realiza actos en tu vida diaria que inunden la tierra con la luz de la paz, la unidad, el altruismo y la suprema aspiración espiritual. Se una luz para ti mismo y para todos los demás. Aprovecha al máximo cada momento de este nuevo año. Desarrolla todas las facultades latentes. Tienes la oportunidad para comenzar la vida de nuevo, para crecer y evolucionar, y convertirte en un superhombre o un yogui dinámico.
La naturaleza de la mente es tal que uno se convierte en aquello en lo que piensa intensamente. Así, si piensas en los vicios y defectos de otra persona, tu mente se cargará de esos defectos y vicios al menos por un momento. El que conoce esta ley psicológica nunca se entregará a censurar a los demás ni a encontrar defectos en la conducta de los demás. Siempre los elogiará. Solo verá lo bueno en los demás. Esa es la manera de crecer en concentración, yoga y espiritualidad.
Aunque el hábito es una segunda naturaleza, este se puede cambiar por un hábito nuevo, saludable y agradable de naturaleza más fuerte. Puedes cambiar cualquier hábito con un esfuerzo paciente y perseverante. Hábitos como dormir durante el día, levantarse tarde, hablar en voz alta, etc. se pueden cambiar gradualmente desarrollando nuevos hábitos.