Cuando estés agitado
No dejes el japa y la sadhana ni siquiera por un día. Ajústate y adáptate. Soporta los insultos y las injurias.
Aprende a olvidar las nimiedades. Muévete con tacto con la gente. Entrena a todos en bhajan y kirtan. Crea vibraciones espirituales dondequiera que vayas. Así encontrarás paz, alegría, felicidad y prosperidad. Habrá alegría en todos los rostros. Éste es el camino hacia la armonía. Cuando estés agitado e irritado, practica el japa o abandona el lugar durante algún tiempo. Ama a todos y sirve a todos.
Tomado de Autobiography of Swami Sivasananda página 76
Los cimientos de la sadhana solamente se pueden poner bien y verdaderamente si el aspirante posee serenidad mental al máximo. Un aspirante con una mente inquieta no puede progresar en la sadhana, ya que solo una mente silenciosa puede recibir y retener la luz divina. Las experiencias espirituales serán permanentes si uno posee una mente tranquila, de lo contrario, vendrán y se irán. A menos que se desechen todos los pensamientos, sentimientos, preocupaciones, ansiedades, ideas confusas y miedos imaginarios vanos y habituales, la mente no puede estar en paz. Libera la mente de antojos, preocupaciones, engaños, orgullo, lujuria, apego, gustos y aversiones y entra en el dominio de la paz suprema.
El camino espiritual está plagado de numerosos obstáculos. El gurú, que ya ha recorrido el camino, guiará a los aspirantes de forma segura y eliminará todo tipo de obstáculos y dificultades. Por ello es necesario un gurú personal.
La educación es la raíz. La cultura es la flor. La sabiduría es el fruto.
La sal de la vida es el servicio desinteresado, el pan de la vida es el amor universal, el agua de la vida es la pureza. Por lo tanto, sirve, ama y sé puro. La fragancia de la vida es la generosidad, la dulzura de la vida es la devoción, el eje de la vida es la meditación. La meta de la vida es la autorrealización. Por lo tanto, sé puro y generoso, sé bueno y haz el bien, medita y realiza el Ser.