La búsqueda de la felicidad

Somos infelices, no porque no tengamos dinero, no porque alguien de nuestra familia haya fallecido, no porque algo haya salido mal. Somos infelices porque buscamos la felicidad en la diversidad. Somos infelices porque buscamos la felicidad donde no está. Ahora intente pensar tranquilamente, intente pensar tranquilamente en una sola cosa. En su vida cotidiana busca la felicidad, ¿y dónde la busca? Busca la felicidad en objetos externos. Espera la felicidad de sus hijos, de sus amigos, de su familia, pero ¿la obtiene? No. Quizás la obtenga por un tiempo, o quizás no obtenga felicidad, sino infelicidad. ¿Por qué sucede esto?
¿Cree usted que todas las cosas de este mundo son reales? No, hemos cometido un error fundamental. No hemos tratado de comprender quién experimenta la felicidad y quién experimenta la infelicidad. Usted experimenta la felicidad, y la infelicidad, no a partir de los objetos, sino a partir de la mente. Si su mente está enferma, ningún objeto puede proporcionarle felicidad. Si usted es anormal mentalmente, si está enfermo mentalmente, nada en este mundo puede proporcionarle felicidad. Por lo tanto, la filosofía fundamental de la felicidad es una mente sana.
Este es el concepto básico del yoga. Si usted tiene un cuerpo sano, entonces puede experimentar la felicidad a partir de la comida y de todo lo demás. Si tiene emociones sanas y normales y una mente equilibrada, puede experimentar la felicidad y el amor de todos. Si sus emociones están desequilibradas, si está emocionalmente deprimido y destrozado, entonces sus hermosos hijos, su buena esposa, su buen marido, su buen negocio, ni nada puede darle felicidad. Por favor, entiéndalo.
Lo mismo puede decirse de la mente. La mente está llena de tensiones, este cuerpo está lleno de tensiones. Cuando tienes el cuerpo tenso, la mente tensa y las emociones tensas, intentas experimentar la felicidad, pero no la consigues, o si la consigues, es solo por un breve periodo de tiempo. Experimentas la felicidad durante un breve periodo de tiempo, y luego la felicidad se acaba, muere. Con el cuerpo tenso y las emociones tensas, rezas, pero no ocurre nada. Cuando tu cuerpo, tu mente y tus emociones están tensos, tu amor está confuso. Por lo tanto, intenta escapar. Intenta escapar de estas tensiones, sin embargo, el problema es cómo hacer que la mente esté sana. ¿Dónde está y cuál es el camino?
Ninguna religión en el mundo ha mostrado el camino hacia una mente sana, un cuerpo sano y unas emociones sanas. Durante miles de años, solo una filosofía ha ayudado a la humanidad y esa filosofía es el yoga. ¿Qué es el yoga? ¿Qué nos aporta el yoga y qué obtengo si lo practico? La respuesta es evidente: un cuerpo sano sin tensiones, una mente tranquila sin tensiones y unas emociones puras sin tensiones. Por eso les hablo del yoga.
26 de abril de 1984, Heraclión, Grecia, publicado en Historia del Satyananda Yoga en Grecia, volumen uno, con Swami Satyananda Saraswati
Tomado de http://www.yogamag.net/archives/2020s/2020/2012/2012sear.html
Hari Om Tat Sat es un mantra muy antiguo que aparece en los Vedas. «Hari Om» es un mantra y «Om Tat Sat» es otro. He unido ambos en «Hari Om Tat Sat». Hari representa el universo manifiesto y la vida. Om representa la realidad no manifiesta y absoluta. Cuando utilizo la palabra «realidad», me refiero a la existencia total. Incluso puede utilizar la palabra Dios, no importa. Realidad, existencia, Dios, Brahman, absoluto, son todos términos sinónimos que apuntan a una sola cosa, pero que en realidad no la definen.
El trabajo social tiene dos vertientes: una implica hacer el bien por el bien de los demás y la otra realizar un servicio para tu propia purificación. Todo lo que hagas por los demás, al final llega a Dios. Se lo dedicas a Dios, no a los seres humanos. Tú eres solo un medio; Dios es quien lo recibe. Los hindúes, cristianos y musulmanes, todos tienen esta misma opinión y dicen lo mismo.
Podemos practicar hatha yoga, raja yoga, jnana yoga y bhakti yoga, pero estas prácticas solo apaciguan la mente de manera temporal. Todas ellas son tratamientos de primeros auxilios. No seremos capaces de lidiar con la mente, ya seamos jóvenes o viejos, ricos o pobres, capaces o incapaces, hasta tanto no podamos pensar y desear apasionadamente ayudar a los demás. Si queremos hacernos amigos de nuestra mente, debemos tratar al mundo entero como nuestra familia y tender la mano a tantas personas como podamos. La paz mental no es el objetivo final de la vida humana.