El jñana yoga en la vida diaria
La gente quiere saber si el jñana yoga puede ser vivido como el karma yoga en las actividades diarias. ¿Qué significa jñana yoga? Cuando te observas a ti mismo, eso es jñana yoga, no karma yoga. Cuando observas tus reacciones y respuestas, es jñana yoga. A través de tu intelecto estás analizando estas reacciones: ¿Por qué me enfado? ¿Por qué me frustro? ¿Por qué me siento feliz? ¿Por qué me siento deprimido? Estas preguntas son preguntas del jñana yoga. Por lo tanto, uno no puede vivir sin el jñana yoga.
Jñana y ajñana
Puedes vivir sin el karma yoga. Sólo tienes que dormir 24 horas en tu habitación. Puedes vivir sin «comer yoga» cuando dejas de comer por un día. Sin embargo, no puedes vivir sin el jñana yoga. No puedes dejar de pensar. Si tu pensamiento es constructivo y positivo, es jñana yoga. Si es conspirativo, negativo y crítico, es ajñana yoga. Tu mente está pasando por esta práctica todo el tiempo.
Tu dificultad o problema es que piensas que el jñana yoga es cuestionar «¿Quién soy yo?» Sin embargo, si ni siquiera sabes qué te hace enojar, ¿cómo sabrás quién eres? Si no sabes qué te hace feliz, ¿cómo sabrás quién eres? Si no sabes lo que deseas, ¿cómo vas a saber quién eres?
El Jñana yoga es algo sin lo que no puedes vivir. La mayoría de las veces este jñana yoga es ajñana yoga, el yoga de la ignorancia, y caes profundamente en el pozo que has cavado para ti mismo. Si no te gusta alguien, entonces con el ajñana yoga la ira, el odio o los celos seguirán aumentando. Aún si no te gusta alguien, si comienzas a amar a esa persona, entonces con el jñana yoga la animosidad disminuirá día a día.
Por lo tanto, pregúntate a ti mismo, «¿qué yoga vivo? La mayor parte del tiempo estás viviendo el ajñana yoga. Tienes tus opiniones, tus elecciones, tus gustos y disgustos. Te aferras a ello y ese es tu ajñana yoga.
¿Has vivido alguna vez el jñana yoga? El ajnana yoga no encontrará lugar en tu vida si vives jñana yoga.
2 de noviembre de 2014, Ganga Darshan, Munger
Yoga Magazine 2016
http://www.yogamag.net/archives/2010s/2016/haug16/jnana.html
Los mantras tienden a influir y a despertar el campo vibratorio psíquico. Si los entiendes o no, racional o lógicamente, ello es irrelevante. Al cantar y repetir un mantra, se produce una forma de cambio interno que puede no experimentarse inmediatamente en el nivel externo.
Mientras dependas de una causa para ser feliz, la ausencia de esa causa te hará infeliz. Por ejemplo, cantas un kirtan muy bonito, todo el mundo te alaba y te sientes muy feliz. Al día siguiente no cantas bien, alguien más canta mucho mejor que tú y recibe todos los elogios, y te sientes abatido e infeliz. Por lo tanto, si dependes de circunstancias externas para ser feliz, siempre estarás oscilando entre la felicidad y la infelicidad. Esto es el samsara. Para desarrollar el samskara, para mantener el equilibrio entre los opuestos y convertirse en un yogui, tienes que aprovechar la positividad sin causa que existe en tu interior.
El desapego es una palabra muy fuerte. Nuestra comprensión del desapego es repeler algo a lo que estamos apegados o atraídos. Aquí es donde las cualidades negativas de la mente humana salen a la superficie y hacen que una persona sea insensible y egocéntrica. Las reacciones que ocurren debido a la influencia de tales rasgos individuales negativos pueden a menudo conducir a la discordia y la desarmonía.
Además de una identidad social externa como la de «OK, estoy iniciado, estoy usando geru, puedo meditar y realizar algunos asanas,» ¿qué más hemos obtenido? ¿Hemos obtenido una sensación de bienestar total, tal vez no al ciento por ciento, pero digamos al diez por ciento? Tengo mis dudas. ¿Podemos controlar nuestra ira cuando explota? No podemos controlar nuestras frustraciones y ansiedad. Nos dejamos llevar por la fuerza de nuestras emociones. Si realmente hubiéramos practicado el yoga, muchas de las situaciones y problemas difíciles en la vida no nos habrían afectado como lo han hecho hasta ahora. Esta mente crítica nuestra, siempre está mirando a otras personas, tratando de averiguar lo que hacen, cómo se comportan, cómo reaccionan. Esperamos que los demás nos den el ciento por ciento, pero ¿les damos el ciento por ciento?
A esa edad no participan activamente en la formación de la sociedad y eso se convierte en una fuente de estrés. Después de la jubilación ya nadie les da ningún reconocimiento o importancia. Esa forma de estrés es más devastadora que el habitual estrés laboral o familiar, porque daña la imagen de sí mismo, y la pérdida de una imagen positiva de sí mismo destruye las personalidades.
Incluso a esa edad están buscando a tientas una dirección, entonces ¿qué ideales deberían perseguir?