El yoga en la vida cotidiana
Hoy en día, cuando la gente viene al yoga, ¿qué es lo que busca? Vienen a buscar el alivio de la enfermedad. Vienen a causa de la enfermedad. Esta es la verdad. En el mundo actual de ajetreo, no se puede encontrar tiempo para uno mismo. Al despertarse, las preocupaciones y trabajos del día los consumen y se quedan con ustedes hasta que se acuestan de nuevo por la noche. Si encuentran tiempo para el yoga, lo harán durante un día, una semana, un mes, un año. ¿Durante cuánto tiempo lo mantendrán? Al final, lo dejarán.
El propósito del yoga no es terapéutico. Si alguien les dice esto, se equivoca. Si el yoga se adopta como un estilo de vida, la enfermedad desaparecerá. En consecuencia, liberarse de las enfermedades es un resultado del yoga, no su objetivo. Su práctica de yoga no debe detenerse cuando se curen de una dolencia física, hay que continuar con su práctica.
Ustedes vienen al yoga por sus problemas, ya sean de salud, de estrés, emocionales o familiares. Su propósito es aliviar las dificultades. Mientras el problema exista, harán su práctica, pero cuando ese problema se resuelva, dejarán el yoga. Cinco o diez años después, cuando el problema reaparece, vuelven a pensar en el yoga. Ustedes comienzan su práctica de nuevo. Esto no es sadhana de yoga. Ni siquiera es una práctica de yoga. Es yoga para aliviar un problema. No hay ningún intento de entender lo que representa el yoga, de entender su objetivo.
¿Qué tipo de sadhana deben realizar para que el yoga se convierta en una parte integral de su vida? El mayor obstáculo en este intento es que ustedes crean que deben tomarse un tiempo para poder practicar yoga. Esto no es así. Para aprender yoga, sí, pero no para vivirlo como un estilo de vida. Como estilo de vida, se convierte en una parte habitual de su comportamiento, algo en lo que ni siquiera necesitan pensar. Un músico oirá la música en el martilleo de un clavo en la pared. Alguien que domina un tema lo llevará a cada experiencia de su vida. Poco a poco, a medida que practiquen estos yogas, empezarán a producirse pequeños cambios en su vidas, que acabarán provocando un cambio en su estilo de vida. Entonces, empezarán a vivir el yoga como un estilo de vida.
Cuando van a la escuela, estudian y aprueban los exámenes, su estilo de vida cambia. Cuando crecen, sus pensamientos, su intelecto y su punto de vista cambian. Esto se llama madurez. Se dice que la persona se ha convertido en un adulto. Lo mismo ocurre con el yoga.
Cuando ustedes realizan sus acciones con paciencia y resistencia, y su comportamiento refleja estas cualidades, entonces se les llama karma yoguis. Del mismo modo, cuando utilizan su sentido común y son prácticos en la vida, entonces se convierten en jnana yoguis. Cuando no se dejan llevar por sus emociones, entonces se les llama bhakti yoguis. Esto es yoga sadhana. Así es como hay que experimentar el yoga en la vida.
Tomado de Yoga en la vida cotidiana, Swami Niranjanananda Saraswati
http://www.yogamag.net/archives/2010s/2016/1609/1609dly2.html
En los Yoga Sutras (1:33), Patanjali afirma que hay cuatro cualidades que deben ser la base de nuestra asociación con los demás. Estas cuatro cualidades son maitri o amistad, karuna o simpatía y compasión, mudita o felicidad y alegría, y upeksha o indiferencia. La amistad debe ser la base de nuestra asociación con los que se sienten satisfechos. Un individuo debe ser amigo de aquellos que no hacen exigencias, sino que están satisfechos. La sensibilidad, la simpatía y la compasión son la base de la relación con los que están necesitados o sufren. Si alguien está sufriendo, entonces la simpatía y la compasión se convierten en el fundamento de la asociación. Debemos alegrarnos por aquellos que son virtuosos, que se identifican con las virtudes de la vida. Finalmente, Patanjali dice que hay que ignorar, desatender, dejar atrás a las personas que son perversas. Utiliza la palabra “ignorar», no dice ajustarse y acomodarse. No se asocien con personas negativas, destructivas, que no solo destruyen su paz sino la paz en todas partes. Ellos tienen su destino y ustedes no pueden hacer nada al respecto.
Practiquemos o no la meditación, practiquemos o no el yoga, si aspiramos a vivir una vida yóguica debemos intentar mantener una naturaleza serena en toda situación. Cultivar la serenidad, sin ponerse nervioso o excesivamente ansioso, conduce a la conciencia y paz interiores.
Es fácil decir que el yoga es solo asanas, pranayamas, meditación, relajación, etc. Al comienzo, la gente se siente muy atraída por el yoga sin saber cuál es su objetivo, y por ello es por lo que nos resulta difícil mantener la continuidad. Esta es la razón por la cual, después de una experiencia inicial de yoga y debido a una falla de nuestra propia comprensión, no somos capaces de seguirlo.
El gurú es un aspirante espiritual que ha pasado por el proceso de transformación personal, que conoce los escollos en el viaje espiritual y puede guiar al aspirante para que supere esos escollos. Este es el significado de la relación entre el gurú y el discípulo, y en la vida espiritual el gurú es una necesidad, no una obligación.
Cuando tenemos como foco estos objetivos y nos esforzamos por alcanzarlos, estamos haciendo yoga sadhana. Cuando seguimos los dictados de la mente, es una práctica de yoga. Cuando integramos las prácticas para ayudar al desarrollo de los potenciales, empezamos a vivir un estilo de vida yóguico.