Moverse hacia el corazón
La gente se acerca al yoga por diferentes razones pero, en última instancia, son las prácticas las que guiarán al individuo hacia el equilibrio. El disfrute se produce cuando estamos contentos, felices y en paz. Esa es la dirección de la sadhana. Una de las sadhanas más poderosas para guiarnos en esta dirección es el mantra y la música porque tienen efecto sobre las emociones y los sentimientos, no sobre el intelecto. El intelecto puede causar confusión, comparación, evaluación, análisis, crear preguntas y crear respuestas, pero los mantras abren la energía del corazón, hacen surgir la energía de las emociones y hacen aflorar ese poder. Hay poder en todo. En el cuerpo hay fuerza inherente, pero ésta solo se manifiesta cuando necesitamos usarla, bien sea para recoger una pequeña piedra o una gran roca.
La energía también es inherente a las emociones, así como también lo es a la mente. La energía mental se conoce como buddhi y la energía emocional se conoce como bhava. Mientras estemos pegados a buddhi no hay salvación, pero al llegar a bhava, el aire se aclara inmediatamente. Un ejemplo clásico de esta situación es el de dos personas que están locamente enamoradas y viven juntas. Con el paso del tiempo, surgen conflictos y algún incidente destruye por completo su conexión y su relación. ¿Qué pasó con ese sentimiento de amor que fue dominado por la codicia, los celos o la ira? Si volvemos a conectarnos con el amor no tendrán cabida ni los celos ni la codicia ni la ira. Mantener el equilibrio emocional, el equilibrio del bhava, conduce a la iluminación o a la evolución de la conciencia. La iluminación es la evolución de la conciencia. El mantra se convierte en el proceso, la herramienta mediante la cual se eleva la “energía del bhava”. Ahora mismo nuestra “energía bhava” no está elevada. Tenemos un buen coeficiente intelectual pero un coeficiente emocional muy perturbado. Todos nuestros coeficientes emocionales están en diferentes niveles y están distorsionados y deprimidos porque estamos anhelando y buscando algo. Bhava se convierte en la energía, la fuerza para la autoconciencia y autorrealización última. La mente se trasciende o se deja atrás.
Por lo tanto tenemos que pasar del espacio de la cabeza, buddhi, al espacio del corazón, bhava. El espacio del corazón es la fuerza de conexión. No ve ninguna división o diferencia en nada ni en nadie. Las personas que han sido inspiradoras en el curso del viaje humano han despertado su bhava, su espacio del corazón. Los intelectuales son apreciados, han escrito cosas buenas, pero los inspiradores son aquellos que han mostrado el camino para seguir la senda del corazón. Eso es una indicación de que si seguimos el camino del corazón, podemos cambiarnos a nosotros mismos y ayudar a otras personas a salir de sus limitaciones y a crecer.
Swami Niranjanananda Saraswati
Abril 2009, Rocklyn Ashram, Australia.
Impreso en Yoga Sadhana Panorama Volumen Seis
https://docs.google.com/viewer?url=https://www.biharyoga.net/pdfs/english/2020/june-2020-yoga.pdf
Algunos de nosotros éramos muy buenos discípulos y estábamos completamente entregados a él, pero no se preocupaba mucho por nosotros. Pero a los discípulos que no estaban a la altura les prestaba una atención especial. Les enviaba café a su habitación. Cada vez que llegaba fruta al ashram, eran los primeros en recibirla, y siempre que se distribuía ropa, sus nombres eran los primeros en la lista. Si había una reunión o satsang en el ashram, siempre se les daba un lugar especial. Y así se comportaba siempre.
Aunque el hábito es una segunda naturaleza, este se puede cambiar por un hábito nuevo, saludable y agradable de naturaleza más fuerte. Puedes cambiar cualquier hábito con un esfuerzo paciente y perseverante. Hábitos como dormir durante el día, levantarse tarde, hablar en voz alta, etc. se pueden cambiar gradualmente desarrollando nuevos hábitos.
La negatividad es una mala hierba que mata y suprime el poder de la positividad. El odio, los celos y la envidia son malas hierbas que suprimen las cualidades positivas de la mente. Si nos identificamos con estas malas hierbas y permanecemos bajo la influencia de nuestros estados mentales negativos, perderemos de vista entonces la naturaleza positiva.
La práctica de ahimsa desarrolla el amor. Ahimsa es otro nombre para la verdad o el amor. Ahimsa es el amor universal. Donde hay amor, se encuentra ahimsa. No aliviar el dolor de otro, o incluso no acudir a la persona en apuros, es una especie de himsa. Es el pecado de omisión. Evita estrictamente toda forma de dureza, directa o indirecta, positiva o negativa, inmediata o retardada. Practica ahimsa en su forma más pura y vuélvete divino. Ahimsa y divinidad son una sola cosa.